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Cuando nos referimos
a la reciente historia del comportamiento sexual y a la infección,
los hombres homosexuales—blancos, Afro-americanos y latinos
tienen mucho en común. Estudios recientes conducidos en Chicago,
Los Angeles, Nueva York y Miami demonstraron que los hombres
homosexuales Afro-americanos y latinos que viven en la pobreza
están sujetos a proporciones más altas de racismo, a envolverse
más en comportamientos sexuales de alto riesgo y tienen proporciones
más altas de VIH. Estos estudios demuestran claramente que
el riesgo de VIH continúa estando enlazado a la disparidad
social y la opresión que confrontan los hombres homosexuales.
Esto, en realidad, no debe sorprender a nadie porque cuando
la epidemia del VIH explotó en la comunidad de los hombres
homosexuales blancos en los 1980s, un punto temprano para
mejorar y restringir el comportamiento sexual de alto riesgo,
fue terminar con la opresión y disparidad que los hombres
homosexuales blancos experimentaron en sus vidas.
Nuevas estrategias de prevención
de VIH han sido implementadas alrededor del país en respuesta
a las proporciones explosivas de VIH entre los hombres homosexuales
de grupos raciales/étnicos minoritarios. Una de estas actividades
es la Coalición de VIH/SIDA de Chicago para los Hombres de
‘Color’ [Men of Color HIV/AIDS (MOCHA, siglas en inglés) Coalition
in Chicago]. La misión de la Coalición ‘MOCHA’ es “crear e
implementar programas e iniciativas para impactar positivamente
las vidas de los hombres de color homosexuales y bisexuales…”
Igualmente, los activistas
de tratamiento del SIDA de los Estados Unidos han creado una
nueva coalición para mejorar las investigaciones y el acceso
a tratamiento del SIDA, además de darle poder a nuevos activistas
y comunidades afectadas por la epidemia. Una de las metas
de la Coalición de Activistas para el Tratamiento del SIDA
(AIDS Treatment Activist Coalition) es incluir a más personas
de ‘color’, mujeres y personas jóvenes en los procesos de
toma de decisiones; o en otras palabras, representar mejor
demográficamente a la epidemia.
Sin embargo, si la agenda
de estas coaliciones están dominadas por agencias que le sirven
directamente a una población en específico–en este caso a
los hombres homosexuales Afro-americanos, o si las pólizas
son de una sola ‘escuela de pensamiento’—en esta instancia
“el educador de tratamiento experimentado”, entonces, ¿cómo
este tipo de coalición va a servirle a los hombres homosexuales
latinos?
Algunos críticos de la prevención
de VIH discuten que los hombres homosexuales latinos no han
experimentado las mismas proporciones epidémicas de VIH que
los hombres homosexuales Afro-americanos, y por esta razón
no requieren la misma cantidad de atención o dólares para
prevención. Sin embargo, de acuerdo con el Programa de Epidemiología
del Condado de Los Angeles, casi 40% de los casos reportados
de VIH en el año 2000 fueron entre los hombres homosexuales
latinos. En Miami y partes de la ciudad de Nueva York los
hombres homosexuales latinos han experimentado proporciones
similares de la infección. La pregunta que debemos hacernos
es: ¿Debemos esperar a que una tercera parte de todos los
hombres homosexuales latinos en los Estados Unidos sean VIH
positivos, como algunos reportes indican que es la proporción
para los hombres homosexuales Afro-americanos, antes de responder
a las necesidades de este grupo?
Todos conocemos que el Silencio=Muerte
(observación: hombres homosexuales blancos y negros). Además,
sabemos que eventualmente esto también le ocurrirá a la población
de hombres homosexuales latinos si continuamos ignorando la
homofobia entre las comunidades latinas, persistimos en darle
la espalda a la opresión en las familias latinas, y si continuamos
permitiendo que la religión se use como una herramienta para
estigmatizar y marginalizar a nuestros hermanos latinos (y
hermanas latinas).
En relación al tratamiento
y prevención de VIH/SIDA... ¿cuáles son las necesidades y
preocupaciones de los hombres homosexuales latinos? ¿Alguien
se lo ha preguntado recientemente o alguna vez? ¿Están las
coaliciones para hombres de ‘color’, tales como ‘MOCHA’, o
la Coalición de Activistas para el Tratamiento del SIDA, realmente
dirigiéndose a los problemas principales de los hombres homosexuales
latinos? ¿Es ventajoso para los latinos sentarse en la mesa
de la coalición o no estar incluídos para nada en la discusión?
¿Dónde comienzan y terminan las semejanzas para los hombres
homosexuales latinos, Afro-americanos y blancos? Para poder
implementar efectivamente servicios de tratamiento y prevención
para los hombres homosexuales latinos VIH negativos y VIH
positivos, éstas y muchas otras preguntas deben contestarse
por y para los hombres homosexuales latinos.
Charles E. Clifton
Redactor
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