Tendencias de los medicamentos
Michelle McConnell
de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades
de los Estados Unidos (CDC, siglas en inglés) reportó cambios
en la terapia de VIH para niños entre 1998 y 2000. Su reporte
se basó en el estudio Pediátrico de Enfermedades, un repaso
del expediente médico de niños VIH-positivos en seis locales.
McConnell dijo que la terapia antiviral es segura y efectiva
en los niños, y que los inhibidores de proteasa han sido asociados
con mejorías de supervivencia en ambos los Estados Unidos
y Europa. Agraciadamente, la edad mediana de los niños en
el estudio aumentó de cuatro años en 1994 a nueve en 2000,
según los niños VIH positivos viven por un periodo de tiempo
más prolongado.
De los 1,541 niños que se
observaron en el año 2000, 98% estaban bajo terapia antiviral.
Noventa y seis porciento de estos estaban bajo nucleósidos
análogos (por ejemplo, Retrovir o Epivir), 70% estaban tomando
un inhibidor de proteasa y 40% un no-nucleósido análogo (tales
como Sustiva o Viramune). Los medicamentos usados con más
frecuencia fueron Zerit y Epivir (67% cada una) y el inhibidor
de proteasa Viracept (46%). Las drogas que se usaron con aumento
entre 1998 y 2000 fueron el nuceósido Ziagen (que aumentó
de 3% a 12%), Sustiva (de un 3% a 17%) y el inhibidor de proteasa
Agenerase (de un 0.4% a 9.3%). El único otro inhibidor de
proteasa que se ha usado con aumento en casos pediátricos
fue Kaletra.
El fracaso de la droga (el
nivel de detección de la carga viral bajo la prueba) fue responsable
por un tercio de los cambios hechos en la terapia de niños
en el año 2000, mientras la inadherencia y los efectos secundarios
cada uno fueron responsables por un 14%. De 15% a 20% de los
niños están solamente en una combinación de dos drogas. Más
niños están en su segundo o tercer regimen de drogas.
Reacciones adversas de
las drogas
Investigadores italianos
observaron reacciones adversas a drogas (RADs) en niños. Este
reporte también se basó en datos colectados entre 1998 y 2000.
De 486 niños, 191 (39%) reportaron al menos una RAD. El número
total de RADs fue de 239. Trece porciento se consideró serio
(grados 3 o 4). Todos los RADs se resolvieron por completo,
excepto para dos niños que quedaron con condiciones permanentes
(uno con aumentos en los niveles de creatina y otro con diarrea).
Un niño murió.
¿Cuáles fueron los
efectos secundarios más comunes? La lipodistrofia (aumento
o reducción anormal en la grasa del cuerpo) ocurrió en 20%
de los niños. Ambas la lipodistrofia y los altos niveles de
lípidos (triglicéridos o colesterol) también fueron dos veces
más probables de ocurrir en niños mayores de 10 años. Toxicidad
en la médula ósea ocurrió en un 11%.
Sin embargo, 67% de desórdenes
cardiácos y alteraciones en las funciones del páncreas se
consideraron severas, además de un cuarto de los casos de
piedras en el riñón y las toxicidades en la médula ósea. Los
investigadores concluyeron que RADs a Tratamiento Antiretroviral
Altamente Activo (HAART, por sus siglas en inglés) en niños
VIH-positivos son similares a aquellas descritas en adultos.
Aunque parezcan de severidad menor (85% obtuvieron 1-2), pueden
comprometer la adherencia a la terapia. La lipodistrofia y
las alteraciones a los lípidos fueron menos frecuentes de
lo que se esperaba, probablemente en relación a la falta de
criterios claros y específicos para el diagnóstico en la infancia.
“Análisis adicionales pueden ayudar a clarificar si nuestros
resultados reflejan una verdadera incidencia baja o si es
el resultado de la falta de reportes”. El presentador también
indicó que el contaje de CD4 fue solamente “marginalmente”
relacionado a los efectos secundarios, pero que tomar más
de tres drogas aumenta el riesgo de RADs.
|