¿Que es Nuevo con las Regimenes
de Drogas?
por Charles E. Clifton
Desde que los científicos
desvelaron los medicamentos inhibidores de proteasa en la
Conferencia Internacional sobre SIDA en 1996, ha habido interés
de parte de investigadores y activistas para poder obtener
lo último en información en como hacer de estos medicamentos
molestosos (pero que salvan vidas) más fáciles de usar.
Para aquellos pacientes que
nunca han utilizado medicamentos antiretrovirales, la decisión
sobre el régimen inicial es crucial para la preservación a
largo alcance del sistema inmune.
Los estudios han demostrado
que para poder suprimir el virus del VIH en el organismo de
una manera efectiva, se requieren de niveles de adherencia
al régimen antiretroviral. Pero la adherencia de por vida
a los medicamentos no es tarea fácil.
Los medicamentos deben tomarse
muchas veces hasta cuatro veces al día. Algunos requieren
de la ingesta de comida con cada dósis, otros necesitan tomarse
con el estómago vacío. Algunos de estos medicamentos causan
efectos secundarios dolorosos. Algunos de esos efectos secundarios
como la diarrea son inmediatos, mientras otros, como el daño
hepático y niveles de colesterol altos, son de largo alcance.
Quizá dramáticamente más visible, algunos medicamentos causan
cambios en la forma y tamaño del cuerpo al redistribuír las
grasas corporales (una condición conocida como lipodistrofia).
Finalmente, muchos de los
efectos secundarios empeoran las condiciones que ya afectan
a la comunidad Áfricano-Americana, tales como enfermedad cardiáca
y la presión arterial alta.
Algunos presentadores en
la conferencia de Barcelona reportaron resultados de nuevas
estrategias para iniciar el tratamiento en personas VIH-positivas
que nunca han tomado medicamentos antiretrovirales. A continuación
presento puntos importantes de estudios que comparan la efectividad
de regímenes que evitan que los pacientes VIH positivos usen
el golpeante paquete de inhibidores de proteasa como tratamiento
inicial. (Visite www.aids2002.org para mayor información,
primariamente en inglés).
Viramune comparado al
Viracept
J. Mallolas presentó información
que comparaba la efectividad de dos regímenes medicamentosos
en clíentes VIH-positivos “ingenuos a los medicamentos”—o
aquellas personas que no hayan recibido medicamentos anteriormente
para combatir sus infecciones. A un grupo de participantes
se le fue dado un régimen que consistía de dos nucleósidos
inhibidores de trancriptasa reversa (Videx [ddI] y Zerit [d4T])
más un inhibidor de proteasa (Viracept [nelfinavir]). A un
segundo grupo le fue dado dos nucleósidos inhibidores de transcriptasa
reversa (Retrovir [AZT] y Epivir [3TC}) y un no-nucleósido
inhibidor de trancriptasa reversa (Viramune [nevirapine]).
El objetivo del estudio era determinar si individuos con menor
cantidad de células T, en este caso menor a 500, pudieran
ser tratados con éxito con un régimen que no utilizaba los
inhibidores de proteasa. Los resultados de este estudio de
18 meses de duración indicó que el régimen consistente en
Retrovir, Epivir, Viramune fue tan efectivo y tolerable para
este grupo de participantes VIH positivos ingenuos al tratamiento
antiretroviral.
Sustiva supera a dos Inhibidores
de Proteasa
J.R. Arribas presentó información
comparando la efectividad de un régimen donde se usa Sustiva
(efivarenz) de la clase de NNRTI contra otros régimenes que
usan inhibidores de proteasa. En este estudio de 214 participantes
con sistemas inmunes altamente impactados por el VIH, cada
participante con menos de 100 células T. Los participantes
fueron divididos en seis diferentes grupos al azar. En los
cinco grupos donde se usó inhibidores de proteasa, 47 participantes
fuero dados medicamentos que incluían el Crixivan (indinavir)
en suma a otros medicamentos de la clase NRTI, 47 fueron dados
Viracept (nelfinavir), 25 con Norvir (ritonavir), tres con
Crixivan combinado con Norvir, y tres con Fortovase (saquinavir
cápsula blanda) combinado con Norvir. Noventados participantes
estaban tomando Sustiva en suma a otros medicamentos de la
clase NRTI. Después de seguir el estudio por doce meses, los
investigadores determinaron que no había una diferencia entre
Sustiva y el uso de inhibidores de proteasa como tratamiento
inicial de aquellas pacientes VIH positivos con un sistema
inmune altamente afectado, sugiriendo que el Sustiva es un
medicamento efectivo para el uso opcional como régimen inicial
de tratamiento.
Un estudio presentado por
O. Kirk examinó información que buscaba determinar la efectividad
de un triple clase de régimen antiretroviral, y el potencial
para mayores niveles de toxicidad. Nuevamente pacientes VIH
positivos ingenuos a tratamiento fueron divididos al azar
en dos grupos de estudio. Un grupo de 118 participantes estaban
tomando Viracept y Viramune más dos NRTIs, el segundo grupo
de 115 participantes estaba tomando Norvir y Fortovase más
dos NRTIs. Después de 48 semanas del estudio, investigadores
determinaron que el régimen de Viracept y Viramune más dos
NRTIs fue bien tolerado y fue efectivo para suprimir al VIH
al comparase a un régimen que contenía Norvir y Fortovase
(ambos inhibidores de proteasa) más dos NRTIs.
Información relevante
para el tratamiento antiretroviral de aquellas personas que
han experimentado algún tratamiento
Cambiando de Inhibidor
de Proteasa
¿Puede simplificar
su tratamiento con inhibidor de proteasas al cambiar a Sustiva,
Viramune o Ziagen? En un estudio de simplificación, investigadores
de España observaron la respuesta de participantes que cambiaron
su régimen que contenía un inhibidor de proteasa a un régimen
que contenía o Viramune o Sustiva, ambos inhibidores no-nucleósidos
de la transcriptasa reversa (NNRTIs), o a un régimen que contenía
al inhibidor nucleósido análogo de la transcriptasa reversa
(NRTIs) Ziagen (abacavir). Hasta la fecha estudios contiguos
comparando estos tres medicamentos no ha sido reportado.
Los investigadores encontraron
que era más probable encontrar niveles detectables en las
personas tomando Ziagen. Aunque, era significativamente más
probable descontinuar el uso de Sustiva o Viramune por sus
efectos secundarios.
Un total de 400 participantes
adultos, siguiendo un régimen que contenía por lo menos un
inhibidor de proteasa más dos NRTIs y con un conteo viral
menor a 200 copias/mL fueron cambiados al azar de un inhibidor
de proteasa a cualquiera de los tres medicamentos en estudio
(Viramune 155, Sustiva 156 y Ziagen 149). El objetivo era
mantener el conteo viral debajo de los 200 copias/mL por doce
meses después del cambio de medicamentos. Después de doce
meses, 94% (Viramune), 94% (Sustiva) y 87% (Ziagen) de participantes
permanecieron debajo de 200. El cambio promedio de células
T durante los doce meses fue de +41 (Viramune), +51 (Sustiva)
y +51 (Ziagen). Una cantidad significativamente mayor de participantes
desontinuaron la terapia con Viramune (16%) y Sustiva (17%)
comparados al Ziagen (6%). Las personas que fallaron el tratamiento
(conteo viral detectable) después de un año fueron 23 (15%)
de aquellos tomando Ziagen comparado con ocho tomando Viramune
y siete de aquellos tomando Sustiva (aproximadamente 5% de
cada uno). Los resultados fueron tomados los 18 meses de seguimiento.
Los investigadores Españoles evaluaron 460 pacientes que tenían
un conteo viral menor a 200. Todos experimentaron un aumento
de aproximadamente 45 células T. Los participantes en promedio
tuvieron 30 meses de uso de la terapia de inhibidores de proteasa
(mayormente Crixivan o Viracept) y tuvieron monoterapia anteriormente.
La mitad tenía un diagnóstico de SIDA. No hubo cambio “evidente”
en las anormalidades de grasas corporales. (Abstracto WeOrB1262)
Fortovase/Norvir
Investigadores internacionales
reportaron en la primera comparación contigua que el Norvir
mejoraba la concentración de los inhibidores de proteasa Crixivan
y Fortovase, en combinación con más de dos NRTIs o NNRTIs.
Los objetivos del estudio eran comparar el resultado virológico
entre 306 participantes divididos al azar en dos grupos de
estudio basado en el porcentaje de participantes cuyas cargas
virales permanecían debajo de 400 c/mL por 48 semanas, el
porcentaje de participantes que experimentaron reacciones
adversas, y aquellos que descontinuaron el tratamiento prematuramente.
Ninguna diferencia clínica, de laboratorio, o demográfica
fue observada al iniciar la prueba. Con fecha de Diciembre
del 2001, mientras el conteo viral permaneció suprimido en
la mayoría de los participantes, algunos tuvieron dificultades
para tolerar ambas drogas. En el grupo de Crixivan, 56 de
los 158 participantes (35%) descontinuaron la terapia debido
a toxicidad al medicamento. Cincuenta participantes (32%)
en este grupo tuvieron niveles de 3 o 4 en eventos adversos
(graves). Siete fueron debidos a una anormal prueba hepática.
Incluso, serios eventos adversos que requirieron hospitalización
o representaron peligro de vida ocurrieron en 28 participantes
(18%). En el grupo de Fortovase, 42 de los 128 participantes
(28%) descontinuaron terapia debido a la toxicidad del medicamento.
Veintinueve (20%) en este grupo reportaron niveles 3 o 4 de
eventos adversos, cuatro debidos a pruebas hepáticas anormales.
Reacciones adversas serias ocurrieron en 21 participantes
(14%) en este grupo. Interesantemente, la tercera parte de
cada grupo había tomado anteriormente el inhibidor de proteasa
dado—Crixivan y Fortovase—pero nunca había sido potenciado
por Norvir anteriormente. El estudio MaxCmin1 tuvo lugar en
los EE.UU., Latinoamérica y Europa. El estudio es continuo.
(Abstracto WeOrB1265)
Resistencia al Viread
Información de 48 semanas,
de un estudio internacional doblemente ciego, de la actividad
contra el tipo viral silvestre y un nucleosido resistente
de VIH de Viread (tenofovir) fue reportado. (Doblemente ciego
significa que ni el paciente ni el personal médico conocen
que medicamento es dado, de esta manera se ayuda logra inparcialidad).
Un total de 550 participantes con experiencias con tratamientos
con un conteo viral entre 400 y 10.000 c/mL fueron separados
al azar para recibir Viread 300 mg o un placebo, con tratamiento
antiretroviral, por 24 semanas. Después de la semana 24, todos
los participantes recibieron Viread 300 mg hasta la semana
48. El conteo de células T promedio fue de 427, y uso previo
de tratamiento antiretroviral fue de 5.4 años, al inicio de
la prueba. Através de las 48 semanas, el conteo viral cayó
debajo de los 400 c/mL en 41% de los participantes, y 18%
tuvo una caída debajo de 50 c/mL.
Se observó en un sub-estudio
de 253 participantes elegidos al azar, la farmacokinética
(FK) de Viread. Ningún cambio en la FK de Viread fue observado
a las 12, 24, 36 o 48 semanas cuando se comparó al primer
día y ninguna toxicidad renal relacionadas al medicamento
se reportó. Atravéz de las 48 semanas, sólo ocho participantes
(3%) desarrollaron mutación de K65R (resistencia asociada
al Viread). (Abstracto WeOrB1)
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