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Repaso de la Co-Infección con Hepatitis C

La infección crónica con el virus de la hepatitis C (HCV, siglas en inglés) se ha convertido en una mayor preocupación para las personas viviendo con VIH (PLWH, siglas en inglés). En los Estados Unidos, sobre 200,000 personas—un estimado 25% de todas PLWH—también tienen hepatitis C. La mayoría de las personas co-infectadas con VIH/HCV adquirieron ambos virus de la inyección de drogas intravenosas con agujas contaminadas. Mientras el curso de la infección de la hepatitis C varía ampliamente, investigaciones indican que el VIH puede acelerar el curso de la hepatitis C, conllevando a un progreso más rápido de la enfermedad del hígado y el aumento de las cargas virales de HCV. El tratamiento de la hepatitis C no trabaja muy bien en las personas VIH positivas, y las personas con hepatitis C pueden tener más problemas tolerando los antivirales para el VIH, lo que puede ser fuerte en el hígado (hepatotóxico). En años recientes, la enfermedad del hígado debido a la hepatitis C en sus últimas se ha convertido en la causa principal de muerte para las personas viviendo con VIH. Este artículo repasará investigaciones recientes sobre la co-infección de hepatitis C y VIH, con un enfoque en nueva data sobre el tratamiento de la hepatitis C para PLWH.

¿cómo trabaja la hepatitis C?

El virus de la hepatitis C infecta al hígado, el órgano responsable de almacenar, filtrar, y metabolizar los químicos que pasan por el cuerpo, incluyendo nutrientes de la comida, drogas y medicamentos. La mayoría de las personas que adquieren HCV, desarrollan una infección crónica, aunque casi 30% pueden aclarar el virus espontáneamente dentro de algunos meses luego de infectarse. Se piensa que la hepatitis C lesiona al hígado al causar repuestas inmunes que atentan matar las células infectadas del hígado. Según las células mueren, el hígado responde produciendo fibras para sellar las áreas lesionadas, un proceso llamado fibrosis. Esto le permite regenerar al hígado, previniendo daños adicionales.

Con la infección crónica de la hepatitis C, el hígado muchas veces fracasa en mantener el balance entre daños y regeneración. El sistema inmune trata de mantener la hepatitis C bajo control, pero requiere la destrucción continua de las células del hígado potencialmente infectadas. Con el tiempo, el tejido fibroso puede acumularse causando cirrosis. Muchas personas tienen cirrosis bien compensada, donde el hígado aun funciona a pesar de significantes cicatrices. Algunas personas progresan a cirrosis discompensada, una condición que amenaza la vida y ocurre cuando la acumulación de tejido cicatrizado interfiere con el funcionamiento apropiado del hígado, causando el fracaso del hígado. Las personas con cirrosis también están bajo el riesgo de desarrollar cáncer del hígado, llamado carcinoma hepatocelular, que es potencialmente fatal.

Estos estudios sugieren que evaluaciones previas de fibrosis en las personas co-infectadas puedan haber sido exageradamente pesimistas.

Las buenas noticias son que en las personas con hepatitis C, los daños al hígado son un proceso muy lento, ocurriendo durante décadas. Algunas personas nunca desarrollan daños significantes en el hígado, y la mayoría no progresan a cirrosis. Sin embargo, varios estudios han documentado un progreso más rápido de fibrosis en las personas co-infectadas con hepatitis C y VIH. No está claro porque las personas co-infectadas experimentan enfermedad en el hígado más rápida y severa, aunque las personas con un contaje bajo de CD4 y células-T están en alto riesgo de desarrollar cirrosis y la enfermedad del hígado en sus últimas etapas. El VIH puede impedir la habilidad del sistema inmunológico de responder efectivamente a la hepatitis C, particularmente en personas con contajes bajos de CD4 y células-T. El resultado es el peor de ambos mundos—altas cargas virales de hepatitis C y daños adicionales al hígado. Algunas personas esperan que el éxito de HAART puede detener el efecto del VIH en el progreso de la fibrosis, otros se preocupan de que los medicamentos puedan empeorar la enfermedad del hígado debido a hepatotoxicidad. Las investigaciones disponibles han sido inconclusas o han demostrado poco efecto de HAART en la fibrosis, positivo o negativo. Algunos medicamentos del VIH—particularmente Viramune (nevirapine) y una dosis completa de Norvir (ritonavir) son probables de ser hepatotóxicos, particularmente en las personas co-infectadas con hepatitis C y requieren monitoreo cuidadoso.

Revisión sobre fibrosis

A pesar de esto, dos reportes recientes de la Universidad John Hopkins, presentados en la 11va Conferencia Anual de Retroviruses e Infecciones Oportunistas (CROI) en febrero, ofrecen buenas noticias para las personas co-infectadas con hepatitis C y VIH. Ambos estudios usaron biopsias del hígado, la prueba más precisa de daños al hígado. La biopsia del hígado es un procedimiento que usa una aguja larga para tomar una pequeña muestra de tejido del hígado que puede examinarse para observar síntomas de fibrosis e inflamación. Un estudio observó una selección al azar de 115 pacientes co-infectadas en un cohorte clínico. Solamente 17% tuvieron cirrosis, y 43% no demostraron fibrosis. Un segundo estudio observó la progresión de fibrosis en 116 usuarios de drogas intravenosas con hepatitis C crónica que han recibido dos biopsias del hígado, con un promedio de cuatro años aparte. Sobre la mitad de las personas en el estudio demostraron poca o ninguna fibrosis, y solo 6% tuvieron cirrosis. En general el progreso a fibrosis fue bastante lento. Aunque 28% del grupo de estudio estaba co-infectado con VIH, el estado de VIH no influenció la proporción del progreso a fibrosis. Juntos, estos estudios sugieren que las evaluaciones previas de fibrosis en personas co-infectadas pueden haber sido exageradamente pesimistas.

En los estudios de John Hopkins, niveles elevados de enzimas del hígado (ALTs por alanine aminotransferase, o ASTs por aspartate aminotransferase) fueron asociados con un mayor riesgo de progreso a fibrosis y/o a fibrosis seria. Otro reporte de investigadores italianos apoya estos resultados, encontrando que un 75% de personas co-infectadas con niveles ALT persistentemente normales tuvieron poca o ninguna fibrosis, mientras aquellas con niveles elevados de ALTs tuvieron fibrosis más seria. Sin embargo, algunas personas con niveles normales de enzimas del hígado tienen cirrosis, que solo puede determinarse mediante una biopsia del hígado. Debido a que las biopsias son procedimientos invasores que pueden ser dolorosos y pueden tener pequeños riesgos de complicaciones, varios investigadores están buscando formas de capturar fibrosis y cirrosis mediante pruebas de sangre. Hasta ahora los resultados de varios tipos de pruebas de sangre no han sido muy precisos con fibrosis, otra presentación de John Hopkins en CROI describió una combinación de pruebas que puede identificar una proporción substancial de personas co-infectadas con daños mínimos al hígado, reduciendo la necesidad de biopsias.

Tratamiento para la Hepatitis C

Las biopsias proveen información crucial para las personas que estén considerando tratamiento para la hepatitis C. Las personas con fibrosis mínima pueden escoger atrasar el tratamiento y obtener una biopsia de seguimiento en otros 2–3 años. Sin embargo, el tratamiento de HCV se recomienda para personas con fibrosis moderada o severa o con cirrosis compensada. El tratamiento no se recomienda para personas con cirrosis discompensada, donde el daño al hígado ha comprometido su habilidad de funcionar. La cirrosis discompensada generalmente requiere transplantes del hígado.

El tratamiento para la hepatitis C consiste de una combinación de dos drogas, interferon peguilado y ribavirin. El interferon peguilado es una forma sintética de interferon alpha, una molécula antiviral producida naturalmente por el cuerpo. Interferon peguilado se administra una vez en semana por inyección. La FDA ha aprobado dos formas de interferon peguilado: Pegasys, fabricada por Roche, y Peg-Intron por Schering-Plough. Ribavirin es un nucleósido análogo (como AZT y Epivir) en píldora y se toma oralmente dos veces al día. Ambas drogas pueden tener serios efectos secundarios, incluyendo síntomas parecidos al catarro, fatiga y anemia, depresión e insomnia. Un número substancial de personas tienen que reducir sus dosis de interferon peguilado y/o ribavirin al menos temporalmente debido a sus efectos secundarios, y algunas personas no pueden tolerar la terapia completa y descontinúan el tratamiento temprano. Un pequeño pero preocupante número de suicidios se han reportado entre personas bajo tratamiento para la hepatitis C. Las personas con historiales de uso de drogas puede tener dificultad particular en lidear con los efectos secundarios del tratamiento, poniéndolos en riesgo de relapsos a la adicción.

La meta del tratamiento de la hepatitis C es desaparecer por completo la HCV, con una carga viral indetectable para la hepatitis C. Las personas manteniendo una carga viral indetectable seis meses luego del tratamiento se llaman respondientes virológicos sostenidos. Estudios en personas con solamente hepatitis C demuestran que la gran mayoría de las personas que experimentan una respuesta virológica sostenida (SVR, siglas en inglés) permanecen indetectables luego de varios años de seguimiento. Muchas personas que eliminan la hepatitis C durante relapsos en el tratamiento o luego de la terapia, con sus cargas virales rebotando a niveles detectables, sin alcanzar SVR. Aun las personas que no alcanzan SVR pueden beneficiarse del tratamiento de la hepatitis C; algunas personas que no eliminan HCV experimentan mejoras en la condición de su hígado, que puede reducir el riesgo a largo plazo de la enfermedad del hígado en sus últimas etapas.

Tres grandes ensayos clínicos reportaron sus resultados finales en 11va CROI, y esta data formará las decisiones de tratamiento para el futuro.

El determinante principal de éxito en tratamiento es el genotipo de la hepatitis C, o tipo de HCV. Existen al menos seis genotipos de HCV; el genotipo 1 es el más común en los Estados Unidos, seguido por los genotipos 2 y 3. El genotipo 1 es el más difícil de eliminar. En la monoinfección de hepatitis C (VIH-negativo), aquellos con genotipo 1 son tratados por un año completo, y el tratamiento resulta en SVR en casi la mitad de las personas recibiendo terapia. En contraste, las personas con genotipos 2 o 3 requieren un tratamiento más corto, usualmente de 6 meses. En las personas con solo hepatitis C, aquellos con genotipos 2 o 3 responden muy bien al tratamiento de HCV, y la mayoría—sobre un 80%—alcanzan una respuesta virológica sostenida. Estudios en personas infectadas con hepatitis C solamente (monoinfección HCV) demuestran que para todos los genotipos, si la carga viral de HCV viral no se reduce por 100-veces o se hace indetectable al final de 12 semanas de tratamiento para la hepatitis C, no alcanzarán SVR.

Los estudios más recientes

Hasta más recientemente, la mayoría de la información sobre el tratamiento de HCV ha provenido de estudios de personas con monoinfección de hepatitis C. La terapia de combinación aprobada por la FDA con Peg-Intron y ribavirin no tiene ninguna data substantiva sobre la seguridad y eficacia de estos tratamientos en las personas co-infectadas. La tolerabilidad de estas drogas en personas con VIH fue una preocupación principal. Por ejemplo, interferon reduce el contaje de CD4 y células-T durante el tratamiento, aunque los niveles regresan a los del comienzo luego de la terapia. Ribavirin puede inducir anemia, una condición que ya es común en las personas viviendo con VIH, especialmente entre esas tomando regimenes que contienen AZT (incluyendo Combivir y Trizivir). Aun más, las proporciones de depresión son altas entre PLWH y la mayoría de las personas co-infectadas tienen historiales de uso de drogas, indicando que el manejo de salud mental y abuso de substancias sería vital. Finalmente, estudios preliminares sugieren que las personas co-infectadas tienen menos probabilidades de alcanzar SVR bajo tratamiento para la hepatitis C, especialmente ya que las cargas virales de la hepatitis C tienden a ser mayores que las de las personas con solo HCV; los estudios en la monoinfección de HCV demuestran que las personas con cargas virales bajas de hepatitis C responden mejor a tratamiento. Todas estas indicaciones levantan preguntas espinosas sobre los riesgos y beneficios relativos del tratamiento de HCV para las personas co-infectadas, quienes tienen un mayor riesgo de progresar a la enfermedad del hígado.

Tres estudios clínicos grandes examinando la eficacia y seguridad del tratamiento de la hepatitis C en personas co-infectadas reportó sus resultados finales en 11va CROI, y esta data formará las decisiones de tratamiento para el futuro (vea la tabla en la página 15). Todos los tres estudios compararon a interferon peguilado/ribavirin a el estándar de cuidado previo, terapia de combinación con interferon estándar (requiriendo tres inyecciones en semana, comparado con una vez en semana con las versiones pegiladas de acción prolongada) y ribavirin. Un estudio también comparó interferon peguilado/ribavirin con solamente interferon peguilado. Todos demostraron que interferon peguilado/ribavirin fue superior, aunque las proporciones de SVR fueron más bajas que aquellas en estudios de monoinfección de HCV.

El Ensayo Internacional de Co-Infección del SIDA con Pegasys-Ribavirin (APRICOT, siglas en inglés): Un ensayo internacional de 860 personas co-infectadas (289 recibiendo 180 g de Pegasys una vez en semana y 800 mg de ribavirin diariamente). Casi 60% tuvieron HCV genotipo 1. La mediana de contajes de células-T fue casi 530, y 85% estuvieron recibiendo terapia antiviral, con 60% teniendo cargas virales de VIH indetectables. Casi 60% tuvieron un historial de uso de drogas intravenosas.

ACTG 5071: Un estudio de los Estados Unidos conducido en AACTG de 133 personas co-infectadas (66 recibiendo 180 g de Pegasys una vez al día con ribavirin diariamente). Ribavirin fue administrada inicialmente a 600 mg/día, con la dosis de ribavirin aumentando cada cuatro semanas por 200 mg a un máximo de 1000 mg/día según tolerada. Casi 77% tuvieron HCV genotipo 1. La mediana del contaje de células-T fue de 444–492, y casi 86% estuvieron recibiendo terapia antiviral, con 60% teniendo niveles indetectables de cargas virales de VIH.

RIBAVIC (ANRS HC02): Un estudio francés conducido por Agence nationale de recherches sur le sida de 412 personas co-infectadas (205 recibiendo 1.5 g/kg de Peg-Intron una vez en semana y 800 de ribavirin diariamente). Casi 60% tuvieron HCV genotipo 1. La mediana del contaje de células-T fue de 501–527, y casi 83% estuvieron recibiendo terapia antiviral, con 66% teniendo cargas virales de VIH bajo 400. Casi 79% tuvieron un historial de uso de drogas intravenosas.

Los resultados de estos estudios para participantes en el grupo de interferon peguilado/ribavirin parecen bajos, con proporciones de descontinuación debido a efectos secundarios (vea la tabla abajo).

El más alto SVR en personas co-infectadas con genotipo 1 se observó en APRICOT—casi dos veces tan altas como las proporciones en los otros estudios. Ambos APRICOT y ACTG 5071 tuvieron bastantes proporciones altas de SVR para las personas con genotipos 2 o 3. RIBAVIC tuvo la proporción más alta de descontinuaciones prematuras de tratamiento debido a efectos secundarios. Mientras puede ser difícil y confuso comparar resultados entre estudios debido a las diferencias en protocolos y poblaciones de pacientes, se han propuesto varias razones por los resultados dispares:
  • Los participantes de APRICOT pueden haber estado más saludables (menor enfermedad avanzada del hígado) que aquellos en otros estudios, y tuvieron una proporción menor de personas con un historial de uso de drogas intravenosas-representando un mejor escenario. ACTG 5071 tuvo una proporción más alta de Afro-Americanos (casi 33%), que tienen menos probabilidad de alcanzar SVR.
  • ACTG 5071 puede haber comenzado a las personas con dosis muy bajas de ribavirin. Evidencia de estudios de monoinfección de HCV indican que las dosis más altas de ribavirin aumentan las posibilidades de alcanzar SVR; en la monoinfección de HCV, las personas reciben 1,000-1,200 mg de ribavirin diariamente con Pegasys. Con más frecuencia, EPO (epoetin alfa, un factor del crecimiento de las células rojas) se usa para revertir o prevenir la anemia inducida por ribavirin, permitiéndole mantener a las personas dosis óptimas de ribavirin durante el tratamiento de HCV.
  • Mientras Pegasys y Peg-Intron trabajan semejantemente, tienen diferentes propiedades farmacokinéticas—Pegasys parece tener una mitad de vida más larga. Las diferencias pueden influenciar su eficacia y seguridad.

Existen análisis continuos adicionales de estos estudios, tratando de clarificar los factores que influencian las respuestas de tratamiento. La próxima pregunta principal de investigación para co-infección es si extender la duración de tratamiento puede mejorar las proporciones de respuesta virológica sostenida (SVR). APRICOT trató a personas con genotipos 2 y 3 por 48 semanas, en lugar del estándar de 24 semanas usado en la monoinfección de HCV, y encontró que casi nadie relapso. Algunos doctores ya han comenzado a extender el tratamiento para las personas con genotipo 1. Investigaciones adicionales están en camino para observar si la terapia de mantenimiento a largo plazo con mitad de dosis de interferon peguilado puede mejorar o estabilizar la condición del hígado en personas que no alcanzan SVR.

Mientras tanto, las personas co-infectadas ahora tienen más información para tomar decisiones de tratamiento para la hepatitis C. Más allá del tratamiento, PLWH debe asegurarse de que han sido vacunados exitosamente para los virus de hepatitis A y hepatitis B. Otras estrategias para la salud del hígado incluyen reducir o eliminar el consumo de alcohol, monitorear cuidadosamente los niveles de enzimas del hígado al comenzar nuevos medicamentos, buena nutrición, y reducir el estrés. Estos factores pueden ayudar a proteger su hígado hasta que se hagan disponibles mejores medicamentos para la hepatitis C, posiblemente dentro de los próximos cuatro o cinco años.

Estudio (régimen):
Genotípo 1 SVR:
Genotípo 2/3 SVR:
Discontínuaciones (efectos secundarios):
APRICOT (Pegasys/RBV) 29% 62% 15%
ACTG 5071 (Pegasys/RBV) 14% 73% 12%
RIBAVIC (Peg-Intron/RBV) 15% 44% 31%
RBV = ribavirin

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