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Positively Aware

Positively Aware en Español

Como trabajan las drogas para el VIH

Positively Aware

Existen tres categorías de las drogas antiretrovirales de VIH que han sido aprobadas por la FDA (siglas en inglés). Los nucleósidos y no-nucleósidos trabajan para detener al VIH de infectar las células e inhibidores de la proteasa, además de la reproducción del virus. Además, nuevos tipos de drogas para tratar al VIH/SIDA están en el horizonte. En el futuro pueden estar disponibles los inhibidores de fusión, inhibidores de nucleósidos.

Nucleósidos

Los inhibidores de nucleósidos para revertir transcriptasa (NRTIs) también se conocen como nucleósidos análogos. Así como el nombre indica, estas drogas inhiben que se revierta la transcriptasa, que es una enzima que el VIH necesita para poder infectar las células. Los retroviruses como el VIH usan transcriptasa revertida para convertir su RNA a DNA. Sin la habilidad de crear su DNA adentro del núcleo (centro) de una célula, el VIH no puede infectar esa célula. (Una enzima es una proteína celular que causa reacciones químicas en otras substancias). El DNA del VIH se integra entonces con el DNA de ciertas células en el cuerpo. El DNA es la estructura que contiene todos los genes de una persona.

Una vez el DNA proviral se haya integrado en el DNA natural del cuerpo, el VIH se convierte en una infección de por vida. (Ningún virus se ha podido curar con medicinas. Algunos se han eliminado naturalmente por la ‘Madre Naturaleza’, mientras otros—como el VIH y el herpes—nunca mueren. La ciencia continúa trabajando en estos problemas.) Generalmente, el VIH se convierte exitósamente en DNA proviral dentro de 72 horas luego de la infección. Una vez adentro del DNA de las células, el VIH espera su activación por citokinos y quimokinos. En términos simples, éstas son substancias químicas que le dicen a las células que deben hacer (activándolas).

Los NRTIs son análogos (piense en la palabra “análogos,” que significa “similar”) porque son imitaciones de los nucleósidos del cuerpo, los cuales el VIH usa para infectar las células. Estos engañan a la transcriptasa reversa del VIH a usar los nucleósidos falsos e inservibles, previniendo que se disperse la infección a otras células. El virus piensa que está insertando un nucleósido natural a su cadena de DNA, pero está insertando a la droga. Esto rompe la cadena.

Los nucleósidos análogos no son tan potentes como los otros antivirus. Estos interfieren con otras enzimas en el cuerpo que actúan similarmente a la enzima reversa del VIH. Como con las otras drogas, serios efectos secundarios son raros, pero necesitan monitorearse cercanamente. Ellos pueden, raramente, ser fatales. Retrovir (zidovudine, AZT) y Zerit (stavudine, d4T) cruzan la barrera de sangre-cerebro.

No-nucleósidos

Como los nucleósidos, los no-nucleósidos inhibidores de transcriptasa reversa (NNRTIs) también previenen al VIH de infectar las células interfiriendo con el ‘virus’ de transcriptasa reversa. Sin embargo, lo hacen en una forma diferente. Los no-nucleósidos se unen directamente a la transcriptasa reversa, previniendo la replicación adicional del virus. Los no-nucleósidos son altamente resistentes los unos a los otros. Estos se metabolizan en el hígado, así que la terapia necesitaba tomar en consideración especial las potenciales interacciones con otras drogas que también se procesan hepáticamente (mediante el hígado).

Rescriptor (delavirdine) es un inhibidor del sistema citocroma P450, mientras Viramune (nevirapine) y Sustiva (efavirenz) son inductores. Los medicamentos que inducen aumentan el metabolismo, lo que en algunos casos resulta en niveles más bajos de inhibidores de la proteasa. Por lo tanto, la necesidad de dosis más altas de inhibidores de la proteasa. Sustiva se ha puesto en la categoría de alta recomendación en las guías de DHHS (siglas en inglés) para el tratamiento de pacientes que no hayan recibido tratamiento, con la mayoría de los inhibidores de la proteasa, en combinación con dos nucleósidos.

Los no-nucleósidos proveen una opción para las personas que son intolerantes a los inhibidores de la proteasa, aquellos que quieran salvar la clase de la proteasa para el futuro, o que les fracase su terapia con los mismos. Si usted nunca ha tenido un no-nucleósido, usted va a obtener resultados beneficiales al añadir uno si usted está en su tercer o cuarto régimen. Algunos de los no-nucleósidos pueden considerarse una opción superior ya que son más fáciles de tomar que los inhibidores de la proteasa. Viramune requiere dos tabletas diarias, con o sin comida. Sustiva requiere tres cápsulas una vez al día, también sin el requisito de comida. Pronto, una sola tableta de 600 mg de Sustiva estará disponible para simplificar los régimenes aún más. Los no-nucleósidos también tienen menos efectos secundarios de corto tiempo y son generalmente efectivos en cruzar la barrera de sangre-cerebro. Nuevamente, monitorear cuidadosamente las reacciones severas (tales como el sarpullido) puede prevenir enfermedades y hasta la muerte.

Debido a que la cantidad de drogas que se necesitan para suprimir al virus debe exceder ciertos niveles todo el tiempo, la pérdida de una dosis le permitirá al virus a combatir y reducir la efectividad de la terapia de drogas.

Inhibidores de la Proteasa

Los inhibidores de la proteasa, así como dice el nombre, inhiben la proteasa. Casi todas las células vivientes tienen una forma de la proteasa, una enzima digestiva que rompe las proteínas. La proteasa de VIH es solamente una de las múltiples enzimas que el virus usa para reproducirse. La proteasa del VIH trabaja cortando cadenas largas de las proteínas del virus en piezas pequeñas que infectan células nuevas. Al bloquear la proteasa del VIH estas drogas previenen al virus de hacer copias que puedan infectar células. Por lo tanto, las drogas previenen a las partículas no-infecciosas inmaduras del virus de madurar y convertirse en partículas infecciosas. La proteasa del VIH trabaja cerca del final del ciclo de replicación del virus. Como se demuestra mediante la manera en que trabajan las drogas antivirales, los inhibidores de la proteasa del VIH pueden reducir la producción del virus en ambas células nuevas y células que han estado infectadas por un tiempo prolongado, comparadas con los nucleósidos y no-nucleósidos que no trabajan en células ya infectadas.

Los inhibidores de la proteasa son muy potentes en relación a los nucleósidos y han recibido mucha atención pública. Además, los inhibidores de la proteasa generalmente no tienen toxicidades que interfieren con las otras dos clases. Sin embargo, pueden ser difíciles de tolerar por los efectos secundarios como síntomas gastrointestinales. Como con los nucleósidos y no-nucleósidos, aún no se entienden algunos de los efectos secundarios a largo plazo. Investigadores están trabajando para entender la relación obvia entre inhibidores de la proteasa y efectos secundarios más serios como la ‘hipercolesterolemia’ y la redistribución de grasa. Otras anomalías incluyen el desarrollo de enfermedades del corazón y la diabetes en personas que estén predispuestas a estas condiciones. Los nucleósidos y no-nucleósidos también están potencialmente envueltos en el desarrollo de estos problemas.

Como es el caso con los no-nucleósidos, existe mucha resistencia entre los inhibidores de la proteasa a pesar de los distintos patrones de resistencia a drogas entre los mismos. Por esta razón muchos especialistas creían que las personas con VIH tenían solamente una oportunidad de tomar un inhibidor de la proteasa. Con la introducción de Kaletra (lopinavir/ritonavir) y el aumento en el uso de las combinaciones duales de la proteasa, esto no es necesariamente cierto.

Los inhibidores de la proteasa también tienen una pobre penetración en el fluído de la espina dorsal (CSF, siglas en inglés), a pesar de que nuevamente, los beneficios clínicos de esto no están claros. Crixivan (indinavir) tiene la mayor penetración en el CSF de todos los inhibidores de la proteasa. Estos están enlazados a proteínas en la sangre. Una droga activa que deshaga (se absorbe), para que mientras más fuerte sea en enlace de proteínas, menos pueda trabajar la droga. Esto crea un problema de bio-disponibilidad.

Los enlaces de proteínas, la bio-disponibilidad y el metabolismo en el hígado (el cual puede causar interacciones con las drogas con otras que se metabolizan en el hígado) todas pueden reducir la concentración de inhibidores de la proteasa en el cuerpo. Sin embargo, más personas obtienen niveles adecuados de las drogas con las dosis prescritas. Algunas clínicas están usando actualmente el Monitoreo de Drogas Terapéuticas (Therapeutic Drug Monitoring, TDM, siglas en inglés) para medir los niveles de drogas que están disponibles en su sangre. En algún momento en el futuro, estaremos listos para recetar “Drogas de Diseñador” y costomizar las dosis de drogas para cada individuo.

Una nota sobre adherencia

Una discusión sobre “Cómo Trabajan las Drogas” debe incluir que se mencione la adherencia. Debido a que la cantidad de drogas que se necesitan para suprimir al virus debe exceder ciertos niveles todo el tiempo, la pérdida de una dosis le permitirá al virus a combatir y reducir la efectividad de la terapia de drogas. Piense sobre las drogas como una represa aguantando al río (el virus). Si la represa no es lo suficientemente alta (no hay drogas suficientes), el agua se derramará sobre la misma (replicación viral). La comida también es importante en asegurar que hay drogas suficientes para combatir al virus. La mayoría de los inhibidores de la proteasa (excepto Crixivan) deben tomarse con comida para que se absorban en la sangre. El Videx (didanosine, ddI) requieren un estómago vacío porque el ácido en el estómago destruye los medicamentos antes de que se absorban en la sangre. El Crixivan se puede tomar sin grasa y con menos de 300 calorias, o con comida si se toma a la misma vex que Norvir (ritonavir) o Rescriptor. [Vea “¿Comenzar o no comenzar?”]

Algunas drogas de VIH requieren un monitoreo más cercano, y muchas veces reducciones en las dosis, para reducir el riesgo de efectos secundarios o de niveles tóxicos de drogas en la sangre. Otras drogas de VIH pueden tener efectos opuestos, y pueden necesitar un aumento en dosis para poder alcalzar niveles adecuados en la sangre. Las enfermedades del hígado, como la hepatitis, deficiencias heredadas de genes CYP, y múltiples medicamentos pueden causar problemas con el metabolismo. Los doctores usan información sobre como las drogas afectan las diferentes enzimas CYP450 (existen más de trescientas) para ayudar a determinar que drogas se usan en la terapia de combinación y las dosis que deben usarse.

 

Vea Positively Aware en Español 2002 Guía de Drogas para el VIH (disponible en abril) para una lista completa de las drogas antivirales disponibles actualmente para el VIH.

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