| ¿Qué
hay de nuevo con el VIH?
por Deneen Robinson
La ciencia del VIH continúa maravillándonos
con un paisaje de nueva información en constante cambio
que continúa poniéndonos a adivinar lo que sigue.
La verdad es que el virus siempre nos va a retar. Nunca nos
aburriremos. Siempre existirá algo nuevo que aprender
o enseñar a otros. Nosotros sabemos que la terapia
antiviral es efectiva en tratar la enfermedad del VIH. Sin
embargo, mientras las personas bajo tratamiento para el VIH
envejecen, sus opciones son más limitadas y la necesidad
de traer nuevas drogas al mercado es extremadamente importante.
Además, el acceso de las mujeres al cuidado apropiado,
con especialistas que no solo comprendan al VIH, pero cuidado
de salud para las mujeres es aun un problema. Necesitamos
continuar colocando a las mujeres y minorías en tratamiento
y en ensayos clínicos, en roles que no sean de víctimas.
Nuevos Tratamientos
Las recientemente aprobadas Lexiva, T-20,
Emtriva y Reyataz nos han dado unas cuantas opciones más
para las personas experimentadas con tratamiento. Desafortunadamente,
debido al tiempo de la aprobación y el problema de
resistencia al VIH, no existen suficientes drogas que nos
provean un régimen completo de al menos tres drogas
nuevas para las personas experimentadas en tratamiento. Mientras
el tiempo continua y las personas experimentan múltiples
resistencias, es aun más difícil encontrar compuestos
que trabajen. Existe promesa para estas personas.
Tibotec-Virco, una compañía
farmacéutica Bélgica recientemente adquirida
por Johnson y Johnson, tiene dos drogas remarcables bajo desarrollo
que están diseñadas para reunir esta necesidad.
TMC-114 es un inhibidor de proteasa de segunda generación
diseñado para ser activo en contra de mutaciones resistentes
a proteasa. Data in vitro (en un tubo de esayo)
demuestra que TMC-114 tiene actividad potente en contra de
ambas formas salvajes y resistentes del VIH. La droga ha demostrado
mayor eficacia si se eleva con ritonavir. Aunque los ensayos
han sido pequeños (50 personas), los resultados parecen
ser prometedores y le han permitido al fabricante a moverse
a la próxima etapa de desarrollo clínico. TMC-125
es un no-nucleósido inhibidor de transcriptasa reversa
(NNRTI) también producido por Tibotec-Virco que ha
demostrado in vitro que puede trabajar en la presencia de
la mutación K103N. K103N es la mutación que
cause que uno pierda la clase completa de NNRTIs. El futuro
del tratamiento del VIH depende del desarrollo de nuevos compuestos
que sean exitosos en la presencia de múltiples resistencias.
Super-infección
La super-infección se discutió
en la Conferencia de la Sociedad Nacional del SIDA (IAS, por
sus siglas en inglés) en el 2003 en Paris, con datos
clínicos que comprueban su existencia. De acuerdo a
información adicional presentada en IAS, nosotros tenemos
personas positivas en puebras de VIH que no tiene opciones
de tratamiento. Estas noticias tienen un número de
implicaciones. Aquellos que sean positivos y no tengan opciones
de tratamiento tienen que esperar por nuevos compuestos en
la misma manera en que las personas esperaban por opciones
durante los primeros años de AZT. Además significa
que la esperanza de una vacuna es aun más elusiva debido
a la dificultad de crear una vacuna que cubra a todas las
mutaciones conocidas y las posibles mutaciones que puedan
ocurrir en el futuro. Finalmente, mientras el número
de personas que tengan la super-infección aumente,
la mortalidad puede aumentar también.
Las Mujeres y el VIH
Ha existido una gran preocupación
en cuanto al número de mujeres que prueban ser positivas
para el VIH. Interesantemente, desde los principios de los
1980s, las mujeres han estado presentes entre el número
de personas viviendo y muriendo de la enfermedad del VIH.
La súbita fascinación con las mujeres aun debe
traducirse a la participación equitativa de mujeres
en ensayos clínicos, acceso a programas expandidos
y a cuidado de salud. Al comienzo del 2003, Dr. Kathleen Squires
presentó un artículo sobre la relación
entre el VIH, género y tratamiento. Las mujeres aun
son las últimas en ser tratadas y el número
más bajo de participantes en ensayos clínicos.
Interesantemente, ella señaló que las mujeres
son tan capaces como los hombres en manejar la terapia antiviral.
Por años las mujeres han indicado
que existen diferencias en cuanto a como las mujeres responden
a los antivirales. En este documento, Dr. Squires indica que
las mujeres experimentan mayores efectos secundarios a algunos
de los antivirales usados actualmente. Para minimizar estos
problemas las mujeres deben ser parte de los ensayos clínicos
consistentemente. Además, los diferentes efectos secundarios
que las mujeres están experimentando deben investigarse
y los doctores y otros proveedores de salud deben estar conscientes
de esta información. Estas diferencias deben implementarse
en los planes de salud para las mujeres que están viviendo
con VIH. Nosotros debemos parar de hablar del asunto. Si en
realidad queremos hacer algo, debemos constantemente hacer
el trabajo extra necesario para asegurar la participación
de las mujeres en todos los aspectos del cuidado del VIH.
Esto significa asegurarse de que las voces
de las mujeres se escuchen aunque no puedan comunicar su estatus.
Además significa que dirigir las barreras al cuidado
de salud proveyendo niñeras, estampillas de alimentos,
transportación, etc. Finalmente, significa escuchar
los asuntos que las mujeres han levantado y permitir que la
voz de las mujeres sea más que las pocas ya aceptadas
que hemos estado escuchando hasta este punto. Significa asegurar
que la voz de las mujeres continúe creciendo hasta
que exista una representación equitativa.
Para aquellos de nosotros que siempre
hemos sido luchadores, significa compartir su territorio
con alguien quien tenga tanto derecho de estar presente en
la mesa como usted. Aun más importante, significa que
los luchadores tomen responsabilidad de traer a alguien más,
para que siempre exista una voz en la mesa que refleje las
necesidades únicas de todas las poblaciones impactadas
por el VIH.
Afro-Americanos y el VIH
Además de la constante hype
sobre las mujeres, estamos diciendo que los Afro-Americanos
son la nueva cara del VIH. Esto disturba la mente.
Los Afro-Americanos siempre han estado des-proporcionalmente
impactados por el VIH. Siempre. Aquellos de nosotros que hemos
estado presentes desde que la epidemia comenzó, sabemos
cual ha sido el mito. El VIH es una enfermedad de los
hombres homosexuales blancos. En lugar de dispersar
ese rumor, ese mito ha sido el catalista para la negación
que ocurre en la comunidad Afro-Americana sobre su riesgo
del VIH. Desafortunadamente, es muy difícil corregir
algo tan enorme. Ahora lo que ha ocurrido desde que comenzamos
a hablar sobre los Afro-Americanos ha sido una reducción
en fondos, listas de espera para los Programas de Asistencia
de Drogas para el SIDA, fondos insípidos de Ryan White
y fondos limitados de farmacéuticas para las organizaciones
comunitarias. Si lo observamos, no tiene sentido. ¿Qué
estamos haciendo para lidiar con los problemas sociales que
han causado esta nueva incidencia? ¿Qué vamos
a hacer para este alto número de personas que van a
necesitar acceso a cuidado? Aun más importante, ¿cómo
lo vamos a pagar?
Lo único que las mujeres y los
Afro-Americanos tienen en común son los recursos limitados
para pagar por el alto costo médico y los medicamentos
para el SIDA. Debido al gran número de personas des-privilegiadas
en necesidad de servicios y la preocupación de la sociedad
por estos grupos, ¿por qué estamos limitando
el dinero para servicios en lugar de aumentarlo? Se ocurre
la idea de que ahora la epidemia ha estado más asociada
con la pobreza y otras enfermedades sociales, estamos tratándola
como hemos tratado constantemente a los pobres en este país.
Los tratamos sin respeto. Demostramos nuestra falta de respeto
por este nuevo grupo de individuos infectados,
asegurándonos de que no sean parte de la cura.
Siguiendo adelante, ¿por qué no tratamos de
asegurar que estos grupos se incluyan en ensayos clínicos
y aseguramos que tengan acceso equitativo al cuidado médico
y tratamiento?
El dicho indica, Mientras más
cambien las cosas, más se quedan igual. Mientras
el arsenal de medicamentos para tratar al VIH crezca, estamos
aun perplejos sobre encontrar nuevas formas de tratar la enfermedad
del VIH. Aunque los avances para comprender este virus han
aumentado, aun tenemos que descubrir una manera efectiva de
desarrollar una vacuna. Hemos aprendido que el VIH tiene la
habilidad de cambiar su núcleo externo para eludir
los anticuerpos. Hemos aprendido que el VIH se replica en
proporciones tan rápidas que el cuerpo siempre está
atrasado tratando de matar los virus creados recientemente.
Nosotros tenemos un número de nuevas
formas de tratar al VIH en camino. El éxito del desarrollo
de T-20 ha abierto la puerta para otros inhibidores de entrada.
Existen un numero de diferentes tipos de inhibidores de entrada
que si son exitosos, nos proveerán más formas
de suprimir al virus. La realidad de una cura aun está
lejos. Mientras más aprendemos del VIH, más
difícil parece encontrar una cura. Existen un numero
de compañías fabricando opciones de vacunas.
Nuestra mayor esperanza para una vacuna está unos cuantos
años en el futuro. Mientras, tendremos que trabajar
en maneras de mantener a las personas saludables hasta que
la cura o mejores opciones de tratamiento estén disponibles.
El huésped
El huésped para el VIH es muy complicado.
Cada uno de nosotros somos únicos en cuanto a problemas
y deficiencias clínicas. Estas diferencias dificultan
el desarrollo de una fórmula simple para tratar la
enfermedad del VIH. Los doctores están aprendiendo
que el huésped es la clave de tratar la enfermedad
del VIH exitosamente. Mientras le prestamos atención
a factores del huésped tales como sus historiales familiares
de enfermedades, riesgo de enfermedades cardiovasculares,
diferencias culturales y en género, encontramos tratamientos
más apropiados para la persona viviendo con VIH. Tenemos
un numero de ensayos que están explorando problemas
del huésped como el monitoreo de drogas terapéuticas
(MDT). Los ensayos de MDT están tratando de observar
el impacto del supresión viral si las dosis de medicamentos
se basan en los problemas únicos del huésped.
Veremos lo que indican los resultados. Además mientras
aprendemos más sobre la enfermedad del VIH, estamos
incluyendo factores de huésped como una manera de medir
el riesgo de una persona de desarrollar hiperlipidemia y altos
niveles de glucosa en las personas que están viviendo
con VIH.
Tal vez la realidad más nueva es
que mientras más aprendemos, realizamos que tenemos
que aprender aun más. La idea más importante
es que tenemos que ser vigilantes en este lucha. El futuro
de tratar la enfermedad del VIH es que todos nosotros continuemos
luchando por nuevos tratamientos y mejor cuidado para aquellos
que estén viviendo con VIH.
Deneen Robinson es una mujer Afro-Americana
que ha trabajado en el campo de Educación del VIH por
siete años. Ella ha estado viviendo con VIH por 11
años. Ella indica que, Durante este tiempo, mi
habilidad de obtener y entender información ha sido
la herramienta más poderosa en mi lucha personal contra
el VIH. Ella reside en Dallas, y es graduada del Instituto
Afro-Americano del SIDA en Los Angeles. Luego de haber culminado
su trabajo con el proyecto de la Guía de Medicamentos,
aceptó una posición como Gerente de Relaciones
de Abogacía con los Laboratorios Abbott.
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